Fanfic: Encantador de serpientes by Sasaki_Haise (Read for Free, 1,332,114 Clicks)

Description: Agraciado, inteligente, sarc¨¢stico y un poco c¨ªnico.

Characters: Graphic Depictions Of Violence Major Character Death UnderageHarry Potter/Tom Riddle Hermione Granger/Draco Malfoy/Ron WeasleyHarry Potter Tom Riddle Tom Riddle | Voldemort Voldemort (Harry Potter) Hermione Granger Draco Malfoy Ron Weasley Sirius Black Severus SnapeSlytherin Harry Potter Slytherin Hermione Granger Slytherin Ron Weasley Sassy Harry Potter Las serpientes son divertidas Out of Character Drama & Romance Tom Riddle’s Diary Tom Riddle is a Little Shit Comedy

Summary: Summary:

Agraciado, inteligente, sarc¨¢stico y un poco c¨ªnico. “Harry Potter, futuro antih¨¦roe y amo del mundo”.A veces, el destino que cargas en los hombros no es inevitable, pero Harry, terco como es, buscar¨¢ la forma de sortearlo con ingenio e imaginaci¨®n. Una historia donde la moral es una l¨ªnea borrosa por ratos, donde pecar de inocente es posible y amores poco convencionales convergen. Todo, alrededor de Harry Potter, el ni?o que vivi¨® para ser fabuloso. O: Harry Potter tiene muchas ideas descabelladas y las personas que lo rodean s¨®lo pueden seguirle la corriente.

Notes: Notes:

Notas: no s¨¦ de d¨®nde sali¨® esto. Pero meh. Es nada m¨¢s para entretenerme, nada serio, la trama puede ser algo sosa pero¡­ qu¨¦ m¨¢s da, es fanfiction.Advertencias: ?OOC!, AU (Universo Alterno), muerte de personajes, tortura f¨ªsica y psicol¨®gica, SLASH (YAOI, BL, MxM), posibles errores de sintaxis, la clasificaci¨®n puede cambiar en un futuro, lemon (smut, NSFW) en cap¨ªtulos posteriores.Pareja: Tom Riddle/Harry Potter. Tambi¨¦n hay, en menor cantidad, Ron Weasley/Hermione Granger/Draco Malfoy.

Chapter 1: Seis grados de separaci¨®n

Chapter Text

Cap¨ªtulo I

Seis grados de separaci¨®n

{O de c¨®mo el mundo es un pa?uelo.}
Albus Dumbledore contempl¨® con desaz¨®n el edificio que se vio obligado a visitar. De repente, el cansancio se asent¨® en sus huesos y la idea de que pod¨ªa esperar ver a un segundo Tom Riddle no lo dej¨®. El letrero negro y simple asentado en la entrada rezaba: Strawberry Field. Un orfanato. Un?maldito?orfanato.Harry Potter no hab¨ªa crecido con sus t¨ªos como fue el plan inicial. A cambio, paso la mayor parte de sus a?os en una inclusa. Al parecer los Dursley aprovecharon la primera oportunidad que tuvieron para deshacerse de su sobrino. Incluso se tomaron la molestia de llevarlo a una residencia bastante alejada de Surrey, pues Strawberry Field se asentaba en medio de Liverpool.Camino con cuidado, con lentitud, como si no deseara enfrentarse a lo que el tiempo y las circunstancias hicieron de Harry Potter. Toc¨® la puerta principal y esper¨® que alguien apareciera. Una mujer de cabellos m¨¢s blancos que negros, que vest¨ªa una blusa de manga larga y una falda que cubr¨ªa sus rodillas le abri¨®.¡ª?Qu¨¦ desea? ¡ªinquiri¨® la se?ora con un deje de cortes¨ªa, hubo algo de desconfianza en su mirada y postura.¡ªMe gustar¨ªa ver a Harry Potter y a su tutor legal, si no es problema. Soy Albus Dumbledore y vengo de parte del Internado Hogwarts, el ni?o ha sido aceptado en ¨¦l para que curse su educaci¨®n secundaria ¡ªrespondi¨® Dumbledore.¡ª?Oh!, ?y es tambi¨¦n otra escuela para ni?os genios? Dios santo, esto es un milagro, aqu¨ª entre nos, hace unos minutos, las muchachas que me ayudan estaban hablando conmigo sobre lo que ser¨ªa de Harry despu¨¦s de que terminara su educaci¨®n primaria, despu¨¦s de todo nosotros no podemos permitirnos mandarlo a un colegio privado tal y como ¨¦l lo requiere. ¡ªLa mujer adquiri¨® de repente una actitud conversadora y se olvid¨® de su reticencia¡ª. Sus gastos hasta ahora fueron cubiertos por una fundaci¨®n.Albus mantuvo una expresi¨®n apacible y de comprensi¨®n. Aunque no estaba siguiendo de forma precisa la pl¨¢tica a causa de su falta de informaci¨®n de la educaci¨®n de Harry Potter hasta ese momento. Arabella fue una esp¨ªa terrible, ella crey¨® que rara vez ve¨ªa a Harry porque sus t¨ªos no lo dejaban salir, as¨ª que siempre dec¨ªa que todo estaba bien.¡ªS¨ª, somos un colegio especializado en j¨®venes que muestran capacidades diferentes al est¨¢ndar. Todo lo que el se?or Potter necesite ser¨¢ proporcionado por la escuela.¡ª?Haberlo dicho antes! Pase por favor. Lo llevar¨¦ hasta donde est¨¢ el peque?o. Soy Katherine Watts, directora de este precioso sitio y su tutora legal, un placer.Dumbledore asinti¨® y dio las gracias por la cortes¨ªa. Recorri¨® los pasillos con menos ansiedad. La matrona no parec¨ªa tan infeliz con la presencia de Harry en el orfanato, ni actu¨® como lo hizo la se?ora Cole a?os atr¨¢s ante la menci¨®n de Tom Riddle. Por otro lado, el edificio luc¨ªa mucho mejor que el lugar en donde el Se?or Oscuro creci¨®.Pronto llegaron a una peque?a sala en donde se hallaban varios ni?os peque?os sentados en c¨ªrculo, en silencio, escuchando a uno de mayor edad. Era Harry Potter. Albus Dumbledore no tuvo que ver dos veces al muchacho que estaba de pie en medio de dicha congregaci¨®n leyendo en voz alta un libro para reconocerlo.¡ª?Harry, querido? Tienes una visita, lamento interrumpir.El aludido hizo un gesto de sorpresa. Dej¨® su lectura y enseguida contempl¨® a la mujer que lo llamaba. No pas¨® por alto al anciano que estaba al lado de la matrona. Frunci¨® su ce?o en desconcierto y enseguida mir¨® a su p¨²blico.¡ªErg, creo que tendremos que seguir esto m¨¢s tarde. ?Por qu¨¦ no van a jugar al jard¨ªn y despu¨¦s regresan? Prometo que leer¨¦ dos cap¨ªtulos en lugar de uno en compensaci¨®n ¡ªnegoci¨® Harry.Los ni?os soltaron quejas, pero no se opusieron al trato. Se levantaron y salieron de la habitaci¨®n. Instantes despu¨¦s s¨®lo quedaron los dos adultos y Harry.¡ª?Estoy en problemas? No recuerdo haber hecho una travesura en los ¨²ltimos meses, lo juro ¡ªdijo Harry con una sonrisa.La se?ora Katherine se rio ante las palabras del muchacho.¡ªNo, este hombre me ha dicho que viene de un colegio para ni?os superdotados. ¡ªLa matrona se?al¨® con educaci¨®n a Dumbledore.¡ªEh, ?eso significa que tengo una nueva beca? ¡ªpregunt¨® Harry sorprendido¡ª. ?Qu¨¦ inesperado, lleg¨® en un buen momento!¡ª?Al parecer! Los dejo para que conversen. Se?or Dumbledore, vuelvo dentro de veinte minutos para que hablemos en privado de los pormenores, una ayudante se quedara afuera para vigilar ¡ªdijo la mujer.Albus asinti¨® y enseguida dirigi¨® su atenci¨®n a Harry. No le cupo duda de que el ni?o era un Potter: las gafas y el cabello oscuro e indomable lo identificaban como uno. Los ojos, por otro lado, eran id¨¦nticos a los de su difunta madre. Su complexi¨®n era m¨¢s bien suave, diferente a la que luci¨® su padre a su edad, Harry era delgado y un tanto bajo para su edad. Concluy¨® que de seguro se deb¨ªa a las comidas escasas que sol¨ªan servirse en un orfanato.¡ª?Harry? Soy Albus Dumbledore, director de la escuela a la que asistir¨¢s por siete a?os, se llama Colegio Hogwarts de Magia y Hechicer¨ªa ¡ªcoment¨® el anciano con cuidado, esperando la reacci¨®n del ni?o. Hasta ahora la situaci¨®n era buena, no parec¨ªa que un segundo mago oscuro se hubiera forjado, sin embargo, no quer¨ªa esperanzarse.Hubo silencio y estupor.¡ªLo siento, se?or. ?O¨ª mal? ?Dijo magia y hechicer¨ªa? ¡ªHarry alz¨® una de sus cejas. Estaba bien, que ¨¦l pudiera aparecer flores a su antojo entre sus manos y un mont¨®n de moner¨ªas m¨¢s era una singularidad, pero dudaba que aquello fuera magia, su profesor de ciencias dec¨ªa que la magia era mito¡ª. ?Es una broma de mal gusto?¡ªNo, no, hijo. Estoy siendo serio. ?Nunca han ocurrido cosas extra?as a tu alrededor, cosas que no se pueden explicar con la simple l¨®gica y que otros considerar¨ªan una locura si se las cuentas?Harry inclin¨® su cabeza a un lado, en un gesto especulativo.¡ª?Puede ser m¨¢s espec¨ªfico?¡ª?Qu¨¦ tal objetos explotando por tu ira?, ?libros o juguetes volando hacia ti cuando los deseas?, ?heridas san¨¢ndose en cuesti¨®n de segundos? ?Nada de ese estilo?¡ªPues mi cabello es una cosa rebelde, deber¨ªa de ver lo malhumorada que se pone la se?ora Katherine cuando intenta despuntarlo o peinarlo y vuelve a crecer en horas. ?Ah! Y tambi¨¦n una vez volv¨ª azul el cabello de mi profesor. Adem¨¢s, mir¨¦ esto ¡ªpidi¨® Harry emocionado, dej¨® el libro en el suelo y junt¨® ambas manos, cuando las separo una peque?a flor apareci¨® entre ellas, despu¨¦s sostuvo el capullo entre sus dedos¡ª. Una vez vi a un hombre dando un espect¨¢culo callejero e hizo lo mismo, ?fue genial! As¨ª que desee poder reproducir su acto para que los dem¨¢s ni?os pudieran apreciarlo. Desde entonces las flores brotan de mis manos.Albus escuch¨® el parlote¨® animado de Harry. Se sinti¨® m¨¢s tranquilo de que el ni?o exhibiera un comportamiento sociable y alegre. La personalidad burbujeante de Harry era cada vez m¨¢s distante a la que proyecto Tom Riddle a sus once a?os.¡ª… y entonces, ?esto es magia?¡ªS¨ª, Harry, es magia.¡ª?Genial! ?Qu¨¦ puede hacer usted? ¡ªpregunt¨® el ni?o con ojos brillantes.¡ªMuchas cosas, varias de ellas las aprender¨¢s en Hogwarts. ¡ªDumbledore sac¨® su varita, apunto al libro que Harry hab¨ªa dejado en el suelo, lo levit¨® y segundos despu¨¦s lo transfiguro en un gato.¡ª?Oh! ?Es jodidamente impresionante¡­! ?No le diga a la se?ora Katherine que dije una mala palabra! ¡ªgrit¨® Harry. Alz¨® ambos brazos en un gesto de euforia¡ª. ?Podr¨¦ hacer lo mismo si voy a esa dichosa escuela?¡ªEn efecto, hijo. Tal vez logres cosas m¨¢s maravillosas.¡ª?D¨®nde firmo? ¡ªcuestion¨® el ni?o.Albus sonri¨® amable..
(Seis grados de separaci¨®n)
.Harry solt¨® un ruidillo de sorpresa al ver el tren que se izaba en toda su belleza y reposaba en medio de las v¨ªas. Dumbledore no exageraba cuando describi¨® el expreso que iba a Hogwarts. Examin¨® sus alrededores, repar¨® en las familias que desped¨ªan a sus hijos, en los ni?os m¨¢s peque?os que corr¨ªan a lo largo de los andenes y en la ropa tan particular que vest¨ªa cada uno de los individuos.”Guau, los magos tienen un sentido raro de la moda”, pens¨® Harry. Jal¨® sus cosas para ir en busca de un vag¨®n. Estaba cansando, su b¨²squeda del and¨¦n 9 y ? lo hab¨ªa dejado un tanto agotado pues tard¨® al menos quince minutos en darse cuenta de c¨®mo ingresar al corredor. Ni qu¨¦ decir de lo inc¨®modo que result¨® tener que vagar con un ba¨²l y una lechuza en medio de la gente, incluso se arrepinti¨® de haber negado la ayuda que la se?ora Katherine le ofreci¨® en primera instancia.¡ªYo y mi orgullo ¡ªmurmur¨® malhumorado.Fue por los pasillos del tren empujando sus cosas. Su vista perif¨¦rica capt¨® los rastros de un cabello esponjado color chocolate. Se detuvo de golpe, gir¨® su cabeza, se acerc¨® hasta la puerta del vag¨®n y rio mal¨¦volo. Ah¨ª, en medio de la soledad encontr¨® a Hermione Granger. La ni?a se remov¨ªa inc¨®moda y sosten¨ªa un enorme libro que ten¨ªa por t¨ªtulo?Hogwarts: una historia.Harry abri¨® la puerta de golpe.¡ª?Hermione! ¡ªgrit¨® feliz.La ni?a abri¨® los ojos, dej¨® caer su libro e intent¨® decir algo, pero de su boca s¨®lo salieron balbuceos.¡ª?Esto es destino, te lo digo yo, siempre supe que ten¨ªamos un futuro juntos!¡ª?Harry! ¡ªgrit¨® despu¨¦s de unos momentos Hermione¡ª. ?Qu¨¦ haces aqu¨ª? Digo, es obvio lo que haces, pero t¨², digo… no s¨¦ qu¨¦ decir… ?eres el ni?o que vivi¨®!¡ª?No digas nada por ahora! Haz un espacio para m¨ª, por favor. Voy a meter mis cosas. ¡ªHarry se dio la media vuelta. Tom¨® sus pertenencias y las llev¨® al interior. Con ayuda de Hermione logr¨® acomodar su ba¨²l y jaula con todo y lechuza.¡ªOh, Harry, no sabes lo sorprendida que estoy.¡ªMe siento de la misma manera. Cre¨ª que no te volver¨ªa a ver en mucho tiempo, por eso llor¨¦ cuando termin¨® el colegio para ni?os superdotados ¡ªcoment¨® Harry¡ª. ?A¨²n podemos dominar el mundo agarrados de la mano!Hermione suspir¨® y se palme¨® la cara con exasperaci¨®n, recogi¨® su libro y lo coloc¨® sobre el asiento. Al parecer su amigo a¨²n no se quitaba de la cabeza su plan de gobernar a los humanos. Rememor¨® con cierta diversi¨®n el d¨ªa que lo conoci¨®, se present¨® ante ella como: “Harry Potter, seis a?os, futuro antih¨¦roe y amo del mundo”. Una meta bastante ambiciosa, si se lo preguntaban.¡ª?Harry eres consciente de que estamos entrando a una sociedad diferente?¡ªPor supuesto, pero asumo que nuestro gran cerebro a¨²n nos ser¨¢ de ayuda para cumplir mis objetivos. Estuve leyendo en las vacaciones y ya tengo planes. T¨² podr¨ªas ser la futura cabeza del Ministerio de Magia. Yo pretendo llegar a ser jefe del departamento de aurores ¡ªcoment¨® el peque?o Potter¡ª. Tomaremos las riendas por el camino de la pol¨ªtica.Hermione neg¨® con la cabeza.¡ªEs un plan desquiciado.¡ªFuncionara, ya lo ver¨¢s. Regresando al tema inicial y por el t¨ªtulo con el que me llamaste, ?supongo bien que le¨ªste sobre “mi asombrosa haza?a”? Deber¨ªas de haber visto la cantidad de gente que quiso saludarme cuando visite el Callej¨®n Diagon. Unos incluso desearon tocar mi cicatriz. Fue horrible, me sent¨ª acosado. Por suerte el director, un anciano que viste ropa brillante, logr¨® alejar a toda la gente ¡ªdijo Harry¡ª. ¨¦l me visit¨® en el orfanato, me explic¨® c¨®mo funcionaba el mundo m¨¢gico en general y me acompa?¨® en la compra de los ¨²tiles escolares.¡ªLo hice. Tu nombre est¨¢ en?Historia de la magia moderna,?Ascensi¨®n y ca¨ªda de las artes oscuras,?Grandes eventos m¨¢gicos del siglo veinte?y otros tantos libros. Al principio pens¨¦ que el Harry Potter que mencionaban los autores no pod¨ªa ser el Harry Potter que yo conoc¨ªa, es un nombre bastante com¨²n en el Reino Unido. Cuando te vi aqu¨ª, todo pareci¨® cobrar sentido y t¨² lo confirmaste.¡ªCreo que podemos usar mi influencia para forjar el camino hacia la dominaci¨®n mundial. Mira, not¨¦ que toda la gente parec¨ªa interesada en lo que ten¨ªa que decir y estaban muy agradecidos conmigo por algo que ni siquiera recuerdo. Si juego bien esa carta, venceremos. ¡ªHarry sonri¨®¡ª. Tambi¨¦n descubr¨ª que pertenezco a la noble y ancestral familia Potter. No s¨¦ qu¨¦ significa eso, por ahora, pero si mi apellido tiene peso gubernamental, tal y como los sospecho, habr¨¢ otro punto a nuestro favor.Hermione intent¨® no suspirar de nuevo pero el air¨¦ se le escap¨® sin querer. Harry no iba a ceder a olvidar su sue?o de ser amo y se?or de todo. Para un ni?o que ten¨ªa un alto CI y hab¨ªa acudido a una escuela de genios, ten¨ªa un objetivo poco convencional. Potter era el hazmerre¨ªr de la clase cuando le contaba a las personas su meta de vida; el no deseaba ser un astronauta para la NASA, un admirable abogado, un m¨¦dico o un investigador destacado. No, Harry Potter hablaba enserio cuando dec¨ªa que su anhelo era gobernar a otros cual villano (o antih¨¦roe, como prefer¨ªa llamarse a s¨ª mismo).Al parecer su anhelo ahora abarcaba al mundo m¨¢gico. Al menos quedaba el consuelo de que no quer¨ªa hacer las cosas por medio de una guerra sino de forma pac¨ªfica y pol¨ªtica.¡ªSabes, es incre¨ªble que ambos seamos m¨¢gicos, y que t¨² seas un h¨¦roe para la comunidad ¡ªdijo Hermione.¡ªAh, el mundo es tan peque?o. Seis grados de separaci¨®n, ?has escuchado sobre esa teor¨ªa? Todos nos hallamos conectados mediante una cadena de seis personas. A prop¨®sito de las conexiones, ?crees que pueda reunir m¨¢s gente que se quiera unir a la causa, aunque sea por diversi¨®n?Hermione hizo un gesto pensativo.¡ªConsidero que… ¡ªno lleg¨® a terminar su oraci¨®n. Un muchacho de cabello rojizo abri¨® la puerta y la sac¨® de su estado de confort.¡ª?Puedo unirme? Los otros vagones est¨¢n llenos.¡ªClaro ¡ªrespondi¨® Harry¡ª. Pero tengo que advertirte que una vez que entres formaras parte del lado gris. ¡ªHarry uso una voz teatral que pretend¨ªa asustar y sonar m¨ªstica.¡ª?Harry! ¡ªHermione ri?¨® a su amigo pronunciado su nombre con molestia.¡ª?Qu¨¦? Necesitamos adeptos y qu¨¦ mejor que ganarlos desde ahora, mejor si son ingenuos. Los m¨¢s tiernitos son los m¨¢s moldeables.Ron mir¨® el intercambio con desconcierto, sin embargo, asinti¨® ante la sentencia del ni?o. Meti¨® sus cosas y las acomod¨® bajo la atenta mirada de Hermione y Harry.¡ªSoy Ron Weasley ¡ªse present¨®.¡ªHermione Granger.¡ªHarry.¡ª?S¨®lo Harry? ¡ªinquiri¨® el pelirrojo.¡ªPuedes llamarme El Gran Harry…¡ª?Harry! ¡ªrega?¨® de nuevo Hermione.¡ªHarry Potter, el ni?o que vivi¨® para ser fabuloso.Ron abri¨® la boca por el asombro, ?su familia no le iba a creer que hab¨ªa conocido a Harry Potter en el expreso a Hogwarts!¡ª?En serio eres t¨²?¡ªS¨ª, tengo la cicatriz y todo ¡ªrespondi¨® Potter, alz¨® su fleco para que el nuevo miembro de su sequito viera la marca que lo identificaba como el individuo responsable de la ca¨ªda del ¨²ltimo mago oscuro que atac¨® Gran Breta?a.¡ªEs verdad, eres Harry Potter.¡ªPero no hablemos de m¨ª, es irrelevante, hablemos de ti, dime cu¨¢les son tus objetivos en la vida y tus pasatiempos.Hermione contempl¨® a Ron, ¨¦l no sab¨ªa en lo que se estaba metiendo. Harry estaba loco. Lo peor de todo es que no era un loco com¨²n y corriente: era un loco con una capacidad cognitiva superior a la mayor¨ªa y eso significaba que se met¨ªa en problemas m¨¢s complejos.¡ªNunca… nunca me he planteado mis objetivos en la vida ¡ªrespondi¨® Ron, desconcertado¡ª. ?Puedo decir que me gusta el quidditch y todo lo relacionado con ¨¦l?¡ªNo es tarde para plantearte tus objetivos. Por ahora, yo quiero ser auror, tienen una gran reputaci¨®n, ?qu¨¦ te parece esa perspectiva? O podr¨ªas ser jugador profesional de quidditch. Cuando uno tiene una meta obtiene un mejor desempe?o escolar.Ron se qued¨® desconcertado, no entend¨ªa porque Harry Potter le estaba dando una conferencia sobre lo que pod¨ªa hacer con su vida.¡ªEs muy pronto para que pensemos en ello, ?no?¡ªNo. El mundo es salvaje, s¨®lo aquellos con grandes calificaciones llegan lejos, por eso hay que estudiar. El d¨ªa en que decidamos qu¨¦ hacer, tendremos n¨²meros respald¨¢ndonos ¡ªrespondi¨® Harry, apret¨® ambos pu?os e hizo un gesto de pelea¡ª. O eso nos dec¨ªa nuestra profesora de matem¨¢ticas, ?verdad Hermione?Hermione asinti¨®.¡ª?Se conocen de antes? ¡ªpregunt¨® Ron.¡ªS¨ª, Harry y yo ¨ªbamos a la misma escuela primaria.¡ª?Una escuela con?muggles?Harry mir¨® a Hermione.¡ªSi te refieres a una escuela con gente sin magia, la respuesta es s¨ª. ¡ªHermione le devolvi¨® la mirada a su amigo.¡ª?Y c¨®mo es? Me refiero al ambiente y todo eso. Mi familia est¨¢ llena de magos.¡ªBueno, no puedo hablar de la experiencia normal. Ver¨¢s, Harry y yo est¨¢bamos en una escuela que ten¨ªa un programa para ni?os genios. ¡ªHermione parec¨ªa avergonzada de usar la palabra genios¡ª. Es m¨¢s exigente y los temas que no ense?aban eran un poco m¨¢s complejos.¡ª?Genios?¡ªLo que Hermione quiere decir es que tenemos capacidades de aprendizaje diferentes. Para nosotros es m¨¢s sencillo resolver problemas o retener informaci¨®n, esta peque?a ¡ªHarry pas¨® su brazo por los hombros de Hermione¡ª, tiene memoria eid¨¦tica, recuerda todo lo que lee o ve. ?Si yo soy un genio ella es lo que le sigue!¡ª?O sea que son muy inteligentes? ¡ªpregunt¨® Ron.¡ª?S¨ª, tienes el punto! ¡ªalab¨® Harry¡ª. Pero que eso no te preocupe. De ah¨ª en fuera somos ni?os comunes y corrientes. Ah, y se supone que yo derrote a un Se?or Oscuro, pero tampoco te f¨ªes mucho de eso.¡ªEntonces van a estar en Ravenclaw ¡ªdijo Ron desanimado, ¨¦l hubiera esperado ir a Gryffindor junto con Harry Potter.¡ªEw no. Ew. Ya tuve suficiente del ambiente intelectual. Adem¨¢s, el azul Ravenclaw no resalta mis ojos ¡ªcoment¨® Harry con diversi¨®n¡ª. ?Quiero ir a Slytherin, el verde me queda! Me ver¨¦ genial con las t¨²nicas de esa casa.¡ª?Pero a Slytherin van los magos oscuros! ¡ªexclam¨® Ron preocupado por la decisi¨®n Harry.¡ªY los magos que gustan del color verde. No quiero ir a Gryffindor, el rojo me hace ver extra?o, ?aunque Hufflepuff? Hermione, ?piensas que el amarillo combina con mi color de ojos y cabello? ?Y t¨² Ron?Granger estaba, con franqueza, asustada de que su amigo estuviera deseando ir a una casa en particular debido al color de los uniformes.¡ªBueno, el verde te queda bien ¡ªdijo Weasley al cabo de unos momentos. Harry no ten¨ªa nada de Slytherin por lo que hab¨ªa visto as¨ª que dudaba que terminara ah¨ª, sin embargo, lo mejor que pod¨ªa hacer era no romper sus ilusiones.¡ª?T¨² me entiendes! Siento que podr¨ªamos ser grandes amigos si seguimos as¨ª.¡ªHarry, no creo que puedas escoger tu casa con base en qu¨¦ t¨²nicas lucen mejor en ti. Hay una selecci¨®n por una raz¨®n ¡ªargument¨® Hermione.¡ªTodo es posible, Mione. Todo es posible. Prom¨¦teme que intentar¨¢s ir a Slytherin, creo que el verde tambi¨¦n te hace lucir impresionante. ¡ªHarry tom¨® las manos de su amiga e hizo un gesto de s¨²plica.¡ªMuy bien, lo intentar¨¦.¡ª?No puedes ir a Slytherin, te van a comer! ¡ªgrit¨® Ron a Hermione¡ª. Los Slytherin odian a los hijos de muggles y mestizos, querr¨¢n hacerte la vida miserable.¡ªNo lo har¨¢n, de eso me encargo yo ¡ªintervino Harry con voz suave.?Demasiado?suave. Su amenaza era un poco adorable considerando su apariencia.Hermione le ech¨® un vistazo a su amigo, estaba bastante segura de que su oraci¨®n era m¨¢s bien un presagio de que el caos se iba a desatar si alguien intentaba tocarla. En el pasado, m¨¢s de uno de sus violentos compa?eros de escuela termin¨® con crisis emocionales a causa de la vena vengativa de Harry. Potter era un ni?o muy agradable y dulce la mayor parte del tiempo, pero era implacable ante las injusticias, no toleraba el da?o a los m¨¢s d¨¦biles. Puede que ese rasgo de su personalidad fuera desarrollado a causa de su estancia en el orfanato, sab¨ªa que ¨¦l hac¨ªa el papel de hermano mayor de muchos.¡ª?A qu¨¦ casa quieres ir? ¡ªpregunt¨® Hermione a Ron.¡ªEstaba pensando en Gryffindor, mis padres y hermanos han ido a ella. No recuerdo que alg¨²n Weasley haya sido clasificado en otra casa ¡ªrespondi¨® Ron.¡ªTiene sentido, el uniforme de Gryffindor te queda.¡ª?Harry, lo importante no es el uniforme, son los rasgos de personalidad! A Gryffindor van los valientes.¡ªYo soy muy valiente, muchas gracias. Es s¨®lo, ?por qu¨¦ limitarte? Ten en cuenta que puedes ser una persona astuta y valiente. Los corredores de bolsas todos los d¨ªas toman decisiones basadas en la forma en la que fluye el mercado, pese a eso, tambi¨¦n hacen uso de su coraje para apostar sus acciones en un negocio que puede ir mal si sus predicciones resultan err¨®neas ¡ªdijo Harry¡ª. ?Y qu¨¦ me dices de los m¨¦dicos? Son leales a su juramento de resguardar gente, son inteligentes como para resolver problemas en cuesti¨®n de segundos y tienen la fortaleza para hacer frente a situaciones de alta presi¨®n. Es pat¨¦tico sopesar que puedes definirte por unas pocas caracter¨ªsticas.Ron se qued¨® en silencio, sorprendido por la perspectiva de Harry. No comprend¨ªa muy bien la parte de corredores o m¨¦dicos (s¨®lo Merl¨ªn sab¨ªa qu¨¦ hac¨ªan esas personas) pero entend¨ªa el punto de que uno pod¨ªa ser todo lo que quisiera ser.¡ªOh Harry, siento haberte subestimado, de verdad has meditado el asunto de las casas. Yo me fui por encima, ya sabes que tengo la mala costumbre. Vamos juntos a Slytherin ¡ªdijo Hermione con calma.Los ojos de Harry se iluminaron.¡ªYo tambi¨¦n quiero ir a Slytherin ¡ªcoment¨® Ron, un fuerte sonrojo se extendi¨® por sus mejillas¡ª. Aunque de seguro mis padres me van a matar¡­ sino lo hacen mis hermanos primero.¡ªRon ¡ªgimote¨® Harry feliz¡ª. Ya siento que te quiero y s¨®lo llevamos unos minutos hablando..
(Seis grados de separaci¨®n)
.Harry, para placer de Ron y disgusto de Hermione, compr¨® todo el carrito de dulces en cuanto tuvo la oportunidad. El tiempo transcurri¨® entre debates ocasionales sobre el plan de estudios de Hogwarts y sonidos de gusto por parte de Weasley que devoraba los diferentes caramelos.El tranquilo ambiente fue roto por la entrada de un chico rubio con pose arrogante. Dos ni?os enormes con cara est¨²pida lo resguardaban.¡ªHe escuchado que Harry Potter est¨¢ aqu¨ª.¡ªS¨®lo conozco a un tal Henry Petter ¡ªrespondi¨® Harry¡ª. ?Sabes de Harry Potter, Hermione?¡ªMe temo que no, pero he escuchado de un tal Harrison Pottorff.¡ª?Y t¨² Ron?¡ªEmh, ?qui¨¦n es Harry Potter? ¡ªinquiri¨® Weasley.¡ªNo sabemos nada ¡ªconcluy¨® Harry.¡ªVaya… ¡ªel ni?o rubio mir¨® hacia atr¨¢s. Luego le dedic¨® un gesto de repugnancia a Ron y Ron no tard¨® en hacer lo mismo.¡ª?Un Weasley?¡ª?Un Malfoy?¡ª?Se conocen? ¡ªcuestion¨® Harry interesado en la interacci¨®n.¡ªPelirrojo y ropa de segunda. No lo conozco, no obstante, s¨¦ identificar a los traidores de sangre por la m¨ªsera forma en la que lucen ¡ªrespondi¨® el rubio.¡ªAlto ah¨ª rubito, no est¨¢s siendo agradable. Por favor, has uso de tu educaci¨®n y sal de aqu¨ª. No sabemos del Harry Potter que buscas con ah¨ªnco ¡ªdefendi¨® Harry.Hermione se qued¨® en silencio y mir¨® a Malfoy como si fuera basura.¡ªSoy Draco Malfoy, no lo olviden, tendr¨¦ los grados m¨¢s altos de los primeros a?os.¡ªEntendido, ahora vete. ¡ªHarry empezaba a sentirse irritado.Draco alz¨® la barbilla, orgulloso y despu¨¦s dio la media vuelta.¡ªTendr¨¦ los grados m¨¢s altos de los primeros a?os ¡ªimit¨® Potter¡ª. Puff, pesado.Ron se rio a carcajadas. Harry en definitiva no ten¨ªa nada de Slytherin, iba a ser divertido verlo en la casa de las serpientes, si lograba infiltrarse, claro..
(Seis grados de separaci¨®n)
.Harry estaba encantado con el viaje en barco hasta el castillo y estuvo a¨²n m¨¢s emocionado una vez que llegaron al comedor. Su humor s¨®lo se vio menguado cuando Hermione tuvo que separarse de ¨¦l para ir m¨¢s adelante y formar parte de una fila que pretend¨ªa establecer orden.¡ªMis hermanos me dijeron que hay que luchar contra un troll ¡ªsusurr¨® Ron en el o¨ªdo de Harry.¡ªEncuentro absurda la idea, no creo que sean tan duros con nosotros ¡ªrespondi¨® Potter. Le dio unas palmaditas en la espalda a Weasley para tranquilizarlo.Instantes despu¨¦s un sombrero viejo y ra¨ªdo fue mostrado. El sombrero enton¨® con mucho sentimiento una canci¨®n acerca de las casas y lo que se esperaba de cada uno de los miembros de ellas. Hubo aplausos y enseguida la mujer que los recibi¨® y acomod¨® en la entrada del sal¨®n sac¨® una lista. Empez¨® a nombrar a los alumnos en orden alfab¨¦tico. La primera en pasar fue Hannah Abbott que clasific¨® en Hufflepuff.¡ªAcaban de presentarnos a nuestro clasificador ¡ªdijo Harry con tono plano.M¨¢s alumnos fueron ordenados, Harry no hizo caso, a cambio fij¨® su mirada en la espalda de Hermione. Ella le dijo que ir¨ªan juntos a Slytherin, sin embargo, ?el sombrero los mandar¨ªa ah¨ª de acuerdo a sus deseos? Escuch¨® el nombre de Draco Malfoy y rod¨® los ojos ante la actitud arrogante del ni?o. Fue seleccionado de inmediato el Slytherin.”Es una pena, tendr¨¦ que tolerarlo”, pens¨® Harry “o volverlo a nuestro lado o hacerlo enojar¡­ o todo al mismo tiempo”.Hermione fue llamada despu¨¦s de otros seis alumnos.¡ªHar-rrr-rry ¡ªllam¨® Ron con nerviosismo¡ª. ?Crees que Hermione va a ir a Slytherin?Harry resopl¨®. No respondi¨® porque estaba seguro de que iba a decir que no sab¨ªa. En el fondo de su coraz¨®n esperaba que Hermione fuera clasificada en la casa de las serpientes. Pasaron unos minutos antes de que el sombrero gritara fuerte y claro: ?SLYTHERIN!El menor de los Potter alz¨® los brazos y retuvo el?joder s¨ª?que quiso emitir. Tom¨® a Ron entre sus brazos y dio vueltas con ¨¦l. Los alumnos que estaban a su alrededor los miraron como si fueran un par de raros. La t¨²nica y corbata de Hermione se volvieron verdes.Para cuando fue el turno de Harry, Ron estaba a punto de desmayarse por las ansias.El sal¨®n se qued¨® en silencio en el instante que el nombre del ni?o que vivi¨® fue pronunciado. Harry se mostr¨® ajeno a la conmoci¨®n y fue hasta el taburete. El sombrero cubri¨® sus ojos y empez¨® a murmurar.”Pero qu¨¦ tenemos aqu¨ª”, dijo el viejo objeto.”Al ni?o que vivi¨® para ser impresionante”, pens¨® Harry.Escuch¨® unas suaves risas. Potter medit¨® que era raro escuchar una voz en su cabeza.”?Entonces quiere gobernar al mundo? ?Ah! Pero no posee malas intenciones. Es benevolente, s¨ª, muy amable”.”Me sonrojar¨¦ de tanto halago”, murmur¨® Harry.”Har¨ªa un trabajo extraordinario en Ravenclaw, est¨¢ acostumbrado a la obtenci¨®n de conocimiento. Ni qu¨¦ decir de Gryffindor. Incluso estar¨ªa bien en Hufflepuff, y d¨¦jeme decirle, Se?or Potter, que el amarillo combinar¨ªa con sus ojos as¨ª que no tiene de que preocuparse”, coment¨® el sombrero.”Gracias por aliviar mis temores”.Los minutos siguieron pasando y los susurros sobre el tiempo que estaba tomando la clasificaci¨®n de Harry aumentaron. Ron intent¨® calmarse, rog¨® que Potter terminara en Slytherin o Hermione iba a sufrir. Hermione por su parte, estaba tranquila, sab¨ªa que su amigo siempre hac¨ªa lo posible por cumplir sus promesas.”Yo digo que deber¨ªa de mandarme a Slytherin, el verde me favorece mucho”, reflexion¨® Harry.Hubo m¨¢s risas de parte del sombrero.”Es ambicioso, s¨ª, y puede que adquiera, en el ambiente correcto, las ganas de probarse a s¨ª mismo cu¨¢n grande es sin necesidad de ser amo del mundo. Por supuesto, tiene raz¨®n joven, el verde es definitivamente su color”.Esta vez fue turno de Harry para re¨ªr.Un fuerte ?SLYTHERIN!, reson¨® en la sala. Minerva McGonagall quit¨® el sombrero de la cabeza de Harry. Estaba anonada por el veredicto. Se arm¨® un revuelo por la situaci¨®n y Potter s¨®lo aplaudi¨® encantado por el hecho de que sus t¨²nicas se hab¨ªan vuelto verdes. Corri¨® hasta donde estaba Hermione y le pidi¨® que chocaran las manos.Ron suspir¨®.Dumbledore mir¨® perplejo al burbujeante ni?o. Cuando lo acompa?¨® al Callej¨®n Diagon estuvo casi seguro de que no era para nada material de Slytherin, ?ten¨ªa que replantearse su opini¨®n? Los gritos de sorpresa fueron tantos que tuvo que intervenir para que los alumnos se callaran. La clasificaci¨®n sigui¨®, pero nadie pod¨ªa dejar de pensar en que el h¨¦roe del mundo m¨¢gico acababa de ser sorteado en el lugar menos esperando.Para el momento en que Ron fue llamado, el ambiente era m¨¢s tranquilo. En su camino volte¨® a ver a Harry. El chico le estaba enviando se?as de que todo ir¨ªa bien. Tom¨® lugar y esper¨® a que el sombrero cubriera su cabeza. Dese¨® ser mandado a la casa de las serpientes, no pod¨ªa dejar a Potter solo en aquel nido de v¨ªboras ?y menos a Hermione!El bullicio se hizo de nuevo cuando un Weasley fue sorteado en Slytherin por primera vez en la historia. Los hermanos de Ron gritaron a los lejos que el sombrero estaba equivocado y que no exist¨ªa manera de que el m¨¢s peque?o del clan Weasley fuera material de mago oscuro. Los profesores tuvieron que intervenir para calmar a la familia de pelirrojos.Ron fue hasta donde estaban Harry y Hermione. Potter lo oblig¨® a sentarse a su lado y arrull¨® su audacia de ser todo un pionero y descubrir territorios nunca antes vistos por los Weasley. Hermione sonri¨® y murmur¨® una bienvenida.Albus Dumbledore tuvo que admitir que deseaba revisar el sombrero seleccionador, ?quiz¨¢ se hab¨ªa da?ado?

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